Siempre y exclusivamente estimulas tu musculatura mediante impulsos eléctricos (muy bajos), incluso sin realizar un entrenamiento EMS. Cada vez que quieres realizar un movimiento, una señal eléctrica llega desde tu cerebro hasta el músculo a través de tu sistema nervioso central y provoca una contracción. Aprovechamos este proceso durante el entrenamiento EMS para activar el músculo. Por ejemplo, en el Suit PRO EMS colocamos 24 electrodos sobre tus músculos más grandes. A través de nuestra app puedes controlar las corrientes de los electrodos por pares. Así, por ejemplo, puedes ajustar con precisión en la app con qué intensidad y frecuencia deben estimularse tus músculos abdominales, de los brazos o de las piernas. Imagina, por ejemplo, que llevas el Suit PRO EMS y entrenas con el programa de fitness de nuestra app. En este caso, activas prácticamente toda tu musculatura esquelética con una frecuencia de 85 Hz. Esto significa que tus músculos se contraen y relajan 85 veces POR SEGUNDO, se contraen y relajan, etc.
En resumen: la musculatura de tus glúteos, brazos, piernas, abdomen y espalda trabaja intensamente al mismo tiempo durante 20 minutos. ¿Has entrenado alguna vez los bíceps durante 20 minutos? Aquí entrenas durante 20 minutos casi TODOS los músculos simultáneamente, y además sin sobrecargar las articulaciones. Esa es la razón por la que el entrenamiento EMS te hace progresar tan rápidamente y por la que protege tus articulaciones. Como «extra», también activas tus músculos en profundidad y de forma completamente equilibrada, lo que puede ayudarte a compensar desequilibrios musculares y a entrenar de forma óptima la musculatura profunda.